Wrocław – en la última planta de uno de los edificios modernos se creó un apartamento que impresiona no solo por su ubicación, sino sobre todo por su diseño interior. El apartamento de 68 m² pasó por una transformación completa, convirtiéndose en un ejemplo de cómo, gracias a un concepto coherente y a la atención al detalle, se puede crear un espacio lleno de armonía y luz.
Un espacio abierto al sol
Los grandes acristalamientos hacen que el interior sea luminoso y esté lleno de luz natural. La vista al río refuerza la sensación de amplitud y otorga a la vivienda un carácter único. La distribución funcional incluye salón con cocina integrada, dormitorio, despacho, pasillo y dos baños – cada metro cuadrado fue diseñado pensando en la comodidad de los residentes.
Colores y materiales
El proyecto se basa en tonos cálidos y claros, desde el blanco crema hasta sutiles matices taupe. El mobiliario integrado y coherente aporta unidad al interior, mientras que el motivo de la madera en tono cálido y los tejidos trenzados se repiten en todas las estancias. El suelo de madera y la piedra subrayan aún más el carácter natural del apartamento.
Detalles repetidos
El interior destaca por el uso constante de formas curvas y arcos. Estos se perciben ya desde la entrada, en la consola suspendida en la esquina espejada de la pared, así como en la “alfombra” de baldosas del vestíbulo y la cocina. La composición se completa con acentos contrastantes en blanco crema y negro, que aportan fuerza expresiva al conjunto.
Una cocina con carácter
La encimera en tono cálido se conectó con el frente mediante un zócalo, lo que permitió una colocación precisa de los azulejos y una combinación armoniosa de materiales. En la encimera se utilizó un compuesto de cuarzo de Technistone en el color Crystal Royal, un tono beige-crema cálido y neutro con una textura sutil, que no domina visualmente y, al mismo tiempo, aporta suavidad y calidez al interior. La placa de inducción enrasada con la encimera y el fregadero bajo encimera facilitan la limpieza. Los zócalos beige y los armarios superiores aportan ligereza, mientras que una vitrina con vidrio ornamental complementa el península. Desde el lado del salón aparece una barra con vidrio ornamental, creando una composición elegante. El conjunto se completa con lámparas de mimbre y una persiana enrollable.
Salón con vistas al río
El elemento más importante del salón es la vista a los árboles maduros y al río, reforzada deliberadamente mediante espejos. La terraza actúa como una extensión natural del espacio de estar. Los tonos suaves combinados con la madera crean un conjunto armonioso. El mueble de TV continúa el motivo presente en todo el apartamento: marco de madera, trenzado y delicados tiradores negros. Los apliques simétricos y la estantería ofrecen espacio para recuerdos de viaje.
Dormitorio y baños
El dormitorio minimalista, con finas lamas en la pared y apliques discretos, remite al estilo japandi. En los baños se utilizaron baldosas que imitan la piedra natural, las cuales, al iluminarse, crean un efecto casi teatral. El segundo baño, más pequeño, cumple la función de aseo, lavandería y cuarto técnico, lo que demuestra un uso práctico del espacio.
Despacho
El despacho se diseñó en tonos tranquilos, en armonía con el resto del apartamento. Una biblioteca con frentes parcialmente ocultos y un armario con estructura efecto madera y tiradores de madera crean un espacio de trabajo funcional y estético.
Resumen
La metamorfosis del apartamento demuestra que un diseño bien pensado puede cambiar por completo el carácter de un espacio. Gracias a una paleta cromática coherente, materiales naturales y detalles repetidos, el interior ha ganado armonía, ligereza y un estilo atemporal. Los grandes ventanales abren la vivienda a la luz y a las vistas del río, mientras que las soluciones funcionales – desde la cocina hasta los baños – la hacen cómoda para el uso diario. Es un ejemplo de que incluso un apartamento de tamaño medio puede convertirse en un lugar lleno de personalidad, donde la estética se encuentra con la practicidad. En el proceso de diseño, resultó clave aprovechar la ubicación: el interior no domina la naturaleza circundante, sino que la complementa de manera sensible.